{"id":3016,"date":"2022-04-01T14:53:22","date_gmt":"2022-04-01T14:53:22","guid":{"rendered":"https:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016"},"modified":"2022-04-01T14:56:51","modified_gmt":"2022-04-01T14:56:51","slug":"acoso-callejero-ese-grito-que-nos-repiten-a-todas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016","title":{"rendered":"Acoso callejero: ese grito que nos repiten a todas"},"content":{"rendered":"\n<p>Tengo esta sensaci\u00f3n: soy una mujer alfiler, siento los huesos r\u00edgidos, la piel fr\u00eda, la cabeza a mil. La boca muda, creo, cerrada para siempre. Sola, estoy muy sola, de repente el mundo es un lugar demasiado hostil, no s\u00e9 qu\u00e9 hago ac\u00e1, estoy perdida, por qu\u00e9 sal\u00ed de mi casa.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Estaba de vacaciones en las Termas de Federaci\u00f3n, Entre R\u00edos, en una pileta. Hace unos a\u00f1os con mi mam\u00e1 descubrimos que si nos escap\u00e1bamos unos d\u00edas de Capital Federal y cambi\u00e1bamos de aire, logr\u00e1bamos relajar la cabeza del trabajo, la facultad, la rutina. Siempre que la plata en casa nos los permit\u00eda nos \u00edbamos, nuestro ritual de agua. Lo m\u00e1s placentero era sentir que cada persona estaba ah\u00ed m\u00e1s o menos por lo mismo: desconectar. Pero, la sensaci\u00f3n que intento contar me qued\u00f3 pegada en el cuerpo porque se corri\u00f3 de ese colch\u00f3n de disfrute.\u00a0<br><\/p>\n\n\n\n<p>Estoy en la pileta y mi mam\u00e1 me espera en una reposera en el borde, ya por irnos. Un grupo de hombres entra y se zambulle en el agua. Se acomodan en una esquina, frente a m\u00ed. Me revuelvo inc\u00f3moda en mi pedazo de pileta, como si el agua de repente fuera una manta, algo seguro para taparme. Los escucho hablar a los gritos, reirse. El cuerpo se me pone tenso porque ya s\u00e9 lo que va a pasar. Aunque todav\u00eda no haya pasado nada, siento que esta situaci\u00f3n la viv\u00ed muchas veces: los ojos de todos ellos me van a seguir el cuerpo con la mirada. Mi cuerpo. En malla. Hago tiempo. Retraso mi hu\u00edda esperando el momento ideal. Quiero que se distraigan, que se olviden de que estoy ah\u00ed. S\u00e9 que ya me vieron, no hay mucha m\u00e1s gente en el agua. Esperan. Me convenzo de que va a pasar lo que pasa siempre. Intento conformarme pensando\u00a0<em>solo me van a mirar<\/em>. De un salto me siento en el borde, y en el siguiente movimiento ya estoy envuelta en la bata blanca. Ya pas\u00f3. Les doy la espalda y escucho como se acercan hacia la esquina en la que estaba hace unos segundos. Intento charlar con mi mam\u00e1, que me esperaba en la reposera, pero me devuelve esa mirada de madre que entiende todo y no puede hacer nada. Ella me dice que nos vayamos. \u201cQue se saque la bata\u201d, escuchamos. Me quedo r\u00edgida. La miro a mi mam\u00e1. Ella los mira a ellos. Muda ella. Muda yo. No fue la primera vez que pasaba algo as\u00ed, pero s\u00ed la primera tan expl\u00edcita.\u00a0<br>Con mam\u00e1 salimos del vestuario, intercambiamos un par de comentarios acerca de lo desubicados que son los tipos, pero nada m\u00e1s. No volvimos a hablar de ese momento, como si hubi\u00e9ramos hecho algo malo. Esa noche me acost\u00e9 en la cama todav\u00eda inc\u00f3moda, irritada.\u00a0<br><\/p>\n\n\n\n<p>Pas\u00f3 casi un a\u00f1o y todav\u00eda tengo esa sensaci\u00f3n, no solo por lo fr\u00e1gil que me sent\u00ed, ni por tener la certeza de que cuando los hombres se mueven en grupo creen que tienen a\u00fan m\u00e1s privilegios, m\u00e1s libertad, sino, sobre todo, porque no hice nada. Segu\u00ed juntando mis cosas. No pude darme vuelta para mirarlos a la cara. La frase que soltaron hizo que me diera verg\u00fcenza estar ah\u00ed. Si el acoso es violencia, un grito quebrado podr\u00eda haber salido de mi boca junto con todas las puteadas que s\u00e9. Al contrario, la voz se me meti\u00f3 para dentro. Podr\u00eda haberme quedado para enfrentarlos de alguna manera, o mentirme y conformarme con que justo est\u00e1bamos por irnos, pero, en realidad, hu\u00edmos como hormigas de un hormiguero prendido fuego.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Pienso en otras situaciones, en las que fueron menos crudas, en las que alcanz\u00f3 un solo gesto para avergonzarme. En esa primera vez que alguien me grit\u00f3 por la calle, y en la sorpresa y el desconcierto que debo haber sentido. En que aunque fue la primera vez que un var\u00f3n opinaba sobre mi cuerpo o mi forma de caminar o de vestir tampoco atin\u00e9 a hacer nada, porque el miedo es lo primero que nos ense\u00f1an en casa, lo primero que aprenden las mujeres que ya le han ense\u00f1ado otros hombres, la primera reacci\u00f3n. Como si no pudiera haber otras.\u00a0En todas esas veces tampoco hice nada. Por miedo, por verg\u00fcenza, por inseguridad; porque era m\u00e1s chica y nunca nadie me hab\u00eda dicho que pod\u00eda elegir no quedarme callada. Al contrario, lxs adultxs, en m\u00e1s de una oportunidad, comentaban que era mejor no hacer nada, \u201cpor las dudas\u201d. Ahora que en la calle me siguen gritando, me pregunto por qu\u00e9 esa situaci\u00f3n en la pileta me irrit\u00f3 m\u00e1s que otras veces. Por qu\u00e9 estando con mi mam\u00e1 \u2013dos adultas\u2013 en un lugar p\u00fablico, sin riesgo aparente, ninguna de las dos atin\u00f3 a nada m\u00e1s que a irse. No soy injusta conmigo misma. S\u00e9 que no deber\u00eda responsabilizarme, que la culpa la tiene el acosador; pero el peso por no haber reaccionado sigue ah\u00ed. \u00bfQu\u00e9 podr\u00eda haber hecho distinto?\u00a0<br><\/p>\n\n\n\n<p>Como casi siempre que me quedo sin respuestas, recurr\u00ed a Google. Seg\u00fan la\u00a0<a href=\"https:\/\/www.argentina.gob.ar\/justicia\/derechofacil\/aplicalaley\/acoso-callejero\">p\u00e1gina del gobierno<\/a>, hay una ley vigente en CABA que dice que si sufr\u00eds acoso callejero el acosador puede recibir una multa, trabajo comunitario o arresto. La secci\u00f3n explica que \u201cel acoso sexual callejero consiste en las acciones f\u00edsicas o verbales con contenido sexual contra una persona que no quiere participar de esas acciones.\u201d Despu\u00e9s, en una estructura de preguntas y respuestas, se aclara que el acoso no se da solo en el \u00e1mbito p\u00fablico, sino que tambi\u00e9n abarca el espacio privado. Y, aunque parezca una locura, se formula la pregunta: \u00bfQu\u00e9 tipo de acciones son acoso sexual? A lo que se responde:<br><br>\u2219Los comentarios sexuales.<br>\u2219Las fotograf\u00edas y grabaciones hechas sin tu consentimiento.<br>\u2219El contacto f\u00edsico indebido y sin tu consentimiento.<br>\u2219La persecuci\u00f3n o arrinconamiento.<br>\u2219La masturbaci\u00f3n.<br>\u2219Mostrar partes \u00edntimas del cuerpo.<br>\u2219Los gestos obscenos.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego, en no m\u00e1s de un par de renglones, aparece la palabra sanci\u00f3n. El acoso callejero se sanciona o se multa con trabajo comunitario y, parece una tomada de pelo, pero tambi\u00e9n se enuncia que el acosador puede ser arrestado. Para terminar, por si no qued\u00f3 claro, en un peque\u00f1o p\u00e1rrafo se explica por qu\u00e9 se castiga el acoso callejero, y los conceptos que aparecen son la humillaci\u00f3n, degradaci\u00f3n, clima ofensivo, ataque a la libertad de la persona acosada. As\u00ed, es una lista no m\u00e1s larga que una de supermercado, queda saldado el tema: Multas, trabajo comunitario, arresto. \u00bfSon justo estos castigos? \u00bfSirven? Suponiendo que alguien haga la denuncia y lleve a cabo, \u00bfhabr\u00eda un aprendizaje? Creo que uno de los puntos claves en torno al acoso callejero es que abarca lo que tenemos aprendido como costumbre. No tiene que ver con la ley, aunque est\u00e1 buen\u00edsimo que exista una cuesti\u00f3n legal que lo muestre como un problema, pero la soluci\u00f3n no creo que tenga que ver con las leyes. Tiene m\u00e1s que ver con la crianza individual de cada persona, y que lo que vivimos las mujeres en la calle es un reflejo potenciado de todos esos hombres machistas. Las caracter\u00edsticas que hacen que un hombre ejerza el acoso callejero empieza en la casa: la falta de respeto hacia la mujer, la cosificaci\u00f3n, el maltrato, el dominio. Esa violencia, la del acoso, es una m\u00ednima parte que se filtra en ese acto m\u00ednimo y fugaz que sale expulsado por la boca del var\u00f3n, como si no pudiera estar en sociedad sin reafirmar su posici\u00f3n de poder.\u00a0Es dif\u00edcil de tratar porque est\u00e1 arraigada la cuesti\u00f3n de g\u00e9nero. Si un hombre insulta a otro no es acoso callejero. Pero si un hombre insulta, agrede o hace un comentario sexual a una mujer, s\u00ed lo es. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda sancionarse un mismo hecho, el de hacer un comentario ofensivo, si dependiendo del g\u00e9nero de la persona var\u00eda el resultado? En el acoso callejero se da una asimetr\u00eda de poder marcada por el g\u00e9nero, siendo el hombre cis siempre el que tiene el poder. Da lo mismo si del otro lado hay una mujer cis, trans, persona no binaria, etc. La mayor\u00eda de las veces el hombre cis es el que acosa.\u00a0<br><\/p>\n\n\n\n<p>Casi todas las mujeres sabemos que el hombre que nos grita por la calle no est\u00e1 buscando lo que verbaliza. El comentario tiene m\u00e1s que ver con el miedo que busca provocarnos. Si nosotras respondemos, de alguna forma, como se pueda, aunque no sea verbalmente, rompemos esa din\u00e1mica. Por eso, sigo pensando que en esa pileta, podr\u00eda haberle dicho al guardavidas, figura que podr\u00eda acercarse a la autoridad pero \u00bfqu\u00e9 le hubiera dicho? \u00bfqu\u00e9 pruebas ten\u00eda? Y el eterno temor que siempre est\u00e1 ah\u00ed: que no me crean. Yo no quer\u00eda que otra persona, otro var\u00f3n, se enterara de lo que hab\u00eda pasado. Quer\u00eda reaccionar. Podr\u00eda haberme dado vuelta, mirarlos a la cara con una mirada de tigre, decirles algo a los gritos. Sentir que yo estaba haciendo algo. Parte de la bronca aparece porque nos quedamos calladas. \u00bfSi hubiera respondido algo tendr\u00eda todav\u00eda esta sensaci\u00f3n en el cuerpo? Si hubiera reaccionado, \u00bfme sentir\u00eda distinta? Me cuesta pensar, incluso despu\u00e9s del tiempo que pas\u00f3 y de que ahora estoy en un espacio seguro, qu\u00e9 les podr\u00eda haber dicho. \u00bfLos hubiera insultado, ubicado, deseado la muerte? Ni siquiera en mi imaginario logro armar la escena, construir otro final posible.\u00a0<br><\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco es un tema que hable con mis amigas, otras mujeres que s\u00e9 que viven lo mismo. No es un tipo de violencia que est\u00e9 en la boca de todas a cada momento. De forma parad\u00f3jica, el acoso callejero lo sufrimos todos los d\u00edas, pero lo hablamos casi nunca. Es lo que m\u00e1s naturalizado tenemos dentro de todo el repertorio machista. \u00bfSer\u00e1 porque nos ense\u00f1aron a quedarnos calladas? Lo que s\u00ed sucede con amigas es la respuesta: en grupo s\u00ed respondemos. Sentirnos seguras gracias a la que tenemos al lado nos hace perder el miedo a ese comentario. Nos acerca la valent\u00eda de reaccionar y decir algo, lo que sea. Es como volver a casa con una amiga: nos sentimos m\u00e1s seguras, con menos miedo. Ah\u00ed se responde. Se grita.\u00a0<br><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLa respuesta para eliminar el acoso callejero es estar siempre con amigas? No s\u00e9. Aunque a m\u00ed me cuidan mis amigas. No sabr\u00eda cu\u00e1l es la f\u00f3rmula para que los hombres entiendan de una vez por todas que lo que ellos hacen para sentirse m\u00e1s poderosos es violencia. Pero intuyo que tiene que ver con las costumbres y formas que se manejan en cada hogar, con el rol de g\u00e9nero que cumple cada persona, con las formas de di\u00e1logo entre el hombre y la mujer que cada ni\u00f1e ve, absorbe y reproduce.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Por Camila Miranda De Marzi<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tengo esta sensaci\u00f3n: soy una mujer alfiler, siento los huesos r\u00edgidos, la piel fr\u00eda, la<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3017,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[434,225,346,336,231],"tags":[],"class_list":["post-3016","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad-2","category-permanente","category-ensayo","category-feminismo","category-recomendaciones"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.1.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Acoso callejero: ese grito que nos repiten a todas - Agenda Feminista<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Acoso callejero: ese grito que nos repiten a todas - Agenda Feminista\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Tengo esta sensaci\u00f3n: soy una mujer alfiler, siento los huesos r\u00edgidos, la piel fr\u00eda, la\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Agenda Feminista\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/Agenda-Feminista-765492113844787\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2022-04-01T14:53:22+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2022-04-01T14:56:51+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Sex-Education.webp\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"800\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/webp\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Lala Sosa\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Lala Sosa\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"9 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016\"},\"author\":{\"name\":\"Lala Sosa\",\"@id\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/#\/schema\/person\/0023ad5a734d2433b743a715479b89b7\"},\"headline\":\"Acoso callejero: ese grito que nos repiten a todas\",\"datePublished\":\"2022-04-01T14:53:22+00:00\",\"dateModified\":\"2022-04-01T14:56:51+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016\"},\"wordCount\":1908,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Sex-Education.webp\",\"articleSection\":[\"Actualidad\",\"Agenda Permanente\",\"ENSAYO\",\"Feminismo\",\"Recomendaciones\"],\"inLanguage\":\"es-AR\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016\",\"url\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016\",\"name\":\"Acoso callejero: ese grito que nos repiten a todas - Agenda Feminista\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Sex-Education.webp\",\"datePublished\":\"2022-04-01T14:53:22+00:00\",\"dateModified\":\"2022-04-01T14:56:51+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-AR\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-AR\",\"@id\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016#primaryimage\",\"url\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Sex-Education.webp\",\"contentUrl\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Sex-Education.webp\",\"width\":1200,\"height\":800},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Acoso callejero: ese grito que nos repiten a todas\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/#website\",\"url\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/\",\"name\":\"Agenda Feminista\",\"description\":\"Agenda Cultural Feminista\",\"publisher\":{\"@id\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-AR\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/#organization\",\"name\":\"Agenda Feminista\",\"url\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-AR\",\"@id\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/cropped-AGENDA-FEMINISTA-2.png\",\"contentUrl\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/cropped-AGENDA-FEMINISTA-2.png\",\"width\":1747,\"height\":313,\"caption\":\"Agenda Feminista\"},\"image\":{\"@id\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/Agenda-Feminista-765492113844787\/\",\"http:\/\/www.instagram.com\/agenda.feminista\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCHsNscm8C_JCaDvDzKaH6sw\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/#\/schema\/person\/0023ad5a734d2433b743a715479b89b7\",\"name\":\"Lala Sosa\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-AR\",\"@id\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/edf5e997f2e906ea0191b406808912fbdc960fa33eaf43378e553eb54542bbf9?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/edf5e997f2e906ea0191b406808912fbdc960fa33eaf43378e553eb54542bbf9?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Lala Sosa\"},\"url\":\"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?author=3\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Acoso callejero: ese grito que nos repiten a todas - Agenda Feminista","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Acoso callejero: ese grito que nos repiten a todas - Agenda Feminista","og_description":"Tengo esta sensaci\u00f3n: soy una mujer alfiler, siento los huesos r\u00edgidos, la piel fr\u00eda, la","og_url":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016","og_site_name":"Agenda Feminista","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/Agenda-Feminista-765492113844787\/","article_published_time":"2022-04-01T14:53:22+00:00","article_modified_time":"2022-04-01T14:56:51+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":800,"url":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Sex-Education.webp","type":"image\/webp"}],"author":"Lala Sosa","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Lala Sosa","Tiempo de lectura":"9 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016#article","isPartOf":{"@id":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016"},"author":{"name":"Lala Sosa","@id":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/#\/schema\/person\/0023ad5a734d2433b743a715479b89b7"},"headline":"Acoso callejero: ese grito que nos repiten a todas","datePublished":"2022-04-01T14:53:22+00:00","dateModified":"2022-04-01T14:56:51+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016"},"wordCount":1908,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/#organization"},"image":{"@id":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016#primaryimage"},"thumbnailUrl":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Sex-Education.webp","articleSection":["Actualidad","Agenda Permanente","ENSAYO","Feminismo","Recomendaciones"],"inLanguage":"es-AR","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016","url":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016","name":"Acoso callejero: ese grito que nos repiten a todas - Agenda Feminista","isPartOf":{"@id":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016#primaryimage"},"image":{"@id":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016#primaryimage"},"thumbnailUrl":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Sex-Education.webp","datePublished":"2022-04-01T14:53:22+00:00","dateModified":"2022-04-01T14:56:51+00:00","breadcrumb":{"@id":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016#breadcrumb"},"inLanguage":"es-AR","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-AR","@id":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016#primaryimage","url":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Sex-Education.webp","contentUrl":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Sex-Education.webp","width":1200,"height":800},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?p=3016#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Acoso callejero: ese grito que nos repiten a todas"}]},{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/#website","url":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/","name":"Agenda Feminista","description":"Agenda Cultural Feminista","publisher":{"@id":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-AR"},{"@type":"Organization","@id":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/#organization","name":"Agenda Feminista","url":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-AR","@id":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/cropped-AGENDA-FEMINISTA-2.png","contentUrl":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/cropped-AGENDA-FEMINISTA-2.png","width":1747,"height":313,"caption":"Agenda Feminista"},"image":{"@id":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/Agenda-Feminista-765492113844787\/","http:\/\/www.instagram.com\/agenda.feminista","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCHsNscm8C_JCaDvDzKaH6sw"]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/#\/schema\/person\/0023ad5a734d2433b743a715479b89b7","name":"Lala Sosa","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-AR","@id":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/edf5e997f2e906ea0191b406808912fbdc960fa33eaf43378e553eb54542bbf9?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/edf5e997f2e906ea0191b406808912fbdc960fa33eaf43378e553eb54542bbf9?s=96&d=mm&r=g","caption":"Lala Sosa"},"url":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/?author=3"}]}},"jetpack_featured_media_url":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Sex-Education.webp","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3016","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3016"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3016\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3019,"href":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3016\/revisions\/3019"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3017"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3016"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3016"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/agendafeminista.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3016"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}