Cúal es el pez que tiñe el mar

Cuál es el pez que tiñe el mar es la primera novela de la actriz y escritora Antonella Saldicco,  que protagonizó las películas El vecino Alemán (2016) y La muerte no existe y el amor tampoco (2019). El libro trata sobre una huida que se revela con tardanza, sobre las excusas que se inventan para escapar. La historia encarna en Clara, una estudiante de teatro que vive en Buenos Aires con su novio y recibe la posibilidad de asistir a una residencia en Japón para profundizar en sus estudios. Desde un principio la novela nos desconcierta: no se entiende del todo qué le pasa a Clara, si está feliz, abrumada, si extraña su casa. La ausencia de expresividad emocional nos descoloca. Las cosas que le suceden y cómo ella reacciona frente a las situaciones que la involucran, como si no estuviese presente, generan una incomodidad suave que nos envuelve. Adormecides, solo podemos hacer una cosa: acompañarla. La única certeza es que extraña a Juan, su novio. Detonan los recuerdos sobre la vida que dejó en pausa, escenas con el hombre que la espera a miles de kilómetros, peleas, llantos, viajes fallidos. 

Su recorrido por Japón está marcado por el clima extremadamente húmedo y sepia que los ojos de Clara impregnan, tiñendo la completud de la novela. Con calma la vemos perderse por calles desconocidas, intentando entablar conversaciones truncas o sacarse la ropa siempre mojada antes de irse a acostar. En pequeñas dosis conocemos retazos de su vida en Buenos Aires y, al mismo tiempo, la vemos desenvolverse en un ambiente desconocido del que se apropia con velocidad, en un idioma híbrido entre inglés, japonés y español. 

De a poco, empezamos a conocer a Clara por sus movimientos. Sus acciones nos muestran de forma muy sútil los temores y problemas de esta joven que descubre, al mismo tiempo que le lectore, que tiene pocas certezas y ganas de saltarse el itinerario.  Cuál es el pez que tiñe el mar tiene una escritura demorada, pareciese que la protagonista siempre queda un paso atrás en su propia historia, desconcertada. La sensación en la lectura es de un profundo extrañamiento; todo se vuelve ajeno, como si estuviese pasando en otra parte. Una prosa potente construye un universo muy particular entre Buenos Aires y Japón, ensamblado ambas culturas por un puente de recuerdos rotos.

Por Camila Miranda De Marzi

Arte: Van Arce