ArtJam: convergencia artivista para transformar la realidad

Una energía eléctrica recorre toda la habitación. En el centro, el ritmo de las mesas de trabajo es constante y armónico: falta muy poco para la gran presentación y los equipos no pierden el tiempo. Desde las 10 de la mañana tres grupos de activistas, militantes, artivistas y desarrolladores están uniendo su fuerza creativa en la ArtJam, generando ao vivo piezas que hablan sobre diferentes luchas sociales y que buscan impactar en nuestra realidad.

“Nosotres apostamos a una multiplicidad de lenguajes y de identidades, porque el objetivo es generar cruces. Es poner en crisis los fuertes de cada une para crear, en muy poco tiempo, una obra que visibilice luchas sociales”, explica Juan Francisco Barón, miembro de la mesa directiva por NODO – Centro Cultural Digital.Las mesas de trabajo son tres: corporalidades, ambiente e identidades. En ellas están trabajando creadores de diferentes organizaciones, combinando arte, digitalidad y activismo.

Acercarse a las mesas produce un efecto magnético y gravitatorio: no solo la intensidad creativa de la jornada se respira más fuerte, sino que además es imposible contener la intriga sobre los prototipos que están armando. Entre papeles, cuadernos, computadoras y caféles creadores debaten y ultiman detalles.

Corporalidades

La mesa de corporalidades está tan activa que hasta da pudor interrumpirles, pero les chiques sonríen y, en medio del vertiginoso entusiasmo, se turnan para contarle a Agenda Feminista cuál es su proyecto. El equipo está integrado por Wari Alfaro (del colectivo antirracista Identidad Marrón), Diego Dorado y Fabiana Gallegos.

Festival Placer, el proyecto de esta mesa, es un festival paralelo en el que las personas pueden encontrarse por fuera de sus valores fisionómicos, dejando también de lado las presiones que la imposición de la belleza hegemónica ejerce sobre nuestras corporalidades. En el festival el centro es el goce: el vínculo se da a través de testimonios virtuales de placer. “El proyecto está pensado desde una perspectiva que nos atraviesa, que es la responsabilidad afectiva en de vínculos amorosos”, agrega Fabi, docente, investigadora y artivista.

La maqueta que presentarán está diseñada por Diego, livecoder, quien materializa la búsqueda del equipo con una estética de arte ascii e interfaces colaborativas. “Es posible pensar al cómputo como una expresión humana más, como algo con trazas de humanidad”, explica. Con el deseo como motor, las corporalidades se vuelven emoticones en una búsqueda anónima de goce, donde el encuentro con le otre está alejado de las imposiciones sociales para dar lugar a las expresiones de placer.

Ambiente

La segunda mesa de trabajo, sobre ambiente, la conforman: Leonela Aranguren y Ona, de Isla Verde; Laura Palavecino,de Women inGames Argentina; Sofía Podestá (Nerity), Gonzalo Esteban Borzino (Borza), Diego AndrésGonzález (Godie) y Rustimak, de Acción Dev.

Combinando el activismo de Leo y Ona, junto con las ilustraciones de 2D de Sofía, los modelos 3D de Laura y el código de todes les desarrolladores, se gesta un proyecto tan creativo como hermoso. Su nombre es “Ciudad Nativa”.

El prototipo consiste en una experiencia interactiva mediante realidad aumentada en la plataforma Instagram. “Queremos intervenir artísticamente la ciudad a partir de códigos QR”, dice Sofi, y agrega: “La idea es que, al escanearlos, se puedan ver especies de flora y fauna nativas que habitaban estos espacios urbanos, mediante un filtro de Instagram”. Al preguntarle respecto a la reciente venta del humedal más grande de la ciudad, respondió: “Difícil es que se cuide lo que no se conoce. Por eso queremos acercar a las especies nativas de las diferentes ecorregiones de Buenos Aires. Así podemos empezar a pensarnos como parte del ecosistema”.

Al consultarles sobre el proceso creativo de la ArtJam, Laura cuenta: “Aunque tengo mucha experiencia en jams, esta fue muy particular. Un escenario fantástico, no solo para seguir investigando sobre el aspecto expresivo de los videojuegos y cómo pueden servir para visibilizar las problemáticas actuales, sino también para crear y estrechar lazos con personas de otros ámbitos y organizaciones, creando sinergia para desarrollar proyectos más grandes y de mayor impacto”.

Ona, por su parte, agrega: “Es muy interesante que la jam está organizada bajo el concepto de relaciones amorosas. Cuando nos pusimos a pensar el vínculo entre las relaciones amorosas y el ambiente vimos la oportunidad de potenciar el acercamiento entre humanos y naturaleza”. Borza piensa en las posibilidades de expandir el proyecto y trasladarlo, y pone el ejemplo de su papá, que hace circuitos de orientación para carreras y que podría utilizar el prototipo.

Diego y Rustimak coinciden con Laura respecto a la necesidad de pensar el impacto cultural como una acción colectiva, donde necesariamente deben converger fuerzas de diferentes ámbitos con objetivos en común. Para Rustimak es la mejor manera de poner en agenda las problemáticas sociales de la actualidad.

Identidades

Y entonces llega el turno del tercer equipo: identidades. A pesar de que solo lo conforman ClaudinnaRukone (Agencia Presentes), Nahuel Gallo (FUNDAV) e Iris Saladino (CLIC), la mesa está rodeada de gente. Al acercarnos más, nos empapamos del entusiasmo: están jugando. En el centro del espacio hay un tablero –con casilleros al estilo de la rayuela– que contiene los colores del orgullo.

Nos acercamos a Nahuel, creador de juegos, para que nos cuente un poco más sobre la propuesta: “Cuando nos juntamos con Iris y Claudina definimos, como uno de nuestros objetivos, crear un juego sin necesidad de tecnología, accesible, con una mecánica fácil de comprender y para jugar en cualquier momento”. Así es como nace Identitrivia, el juego de mesa en el cual los jugadores deben responder preguntas sobre género y diversidad sexual para avanzar en el tablero y completar su cartón con todos los colores de la bandera del orgullo LGBTIQ+.

Con el aporte de Claudina, activista y artista travesti, que también es docente, Identitrivia adquiere un carácter educativo además de lúdico. El objetivo es que las preguntas del juego generen debate entre los jugadores, para que puedan ir aprendiendo en conjunto. Ella expresa: “Lo importante para nosotres es que las personas que jueguen puedan explorar qué sienten, qué son, quiénes las rodean, todo alrededor de conceptos básicos sobre identidad y diversidad, a la vez jugando y aprendiendo. Tener este prototipo, a modo de modelo, a mí me hace muy feliz”.

Todes coinciden en que el juego es tan accesible como customizable. Adaptando las preguntas, puede apuntar a todo tipo de públicos e incluso funcionar como herramienta para la ESI de les niñes. Iris, como livecoder, entiende que el proyecto tiene potencial desde el punto de vista del machine learning, pero que se priorizó hacerlo accesible para comunidades que no necesariamente cuentan con buena conectividad. Remarca: “Fuimos por la idea analógica porque es la que puede producir un mayor impacto”.

Art Jammin’

La iniciativa de la ArtJam surge del esfuerzo colaborativo de la mesa directiva integrada por Natalia Pajariño (Nave Ágora), Javier de la Fuente (Cuencas), Marcela Andino (Legado) y Juan Francisco Barón (NODO-Centro Cultural Digital). Cuenta con el apoyo del Centro Cultural de España en Buenos Aires y del Ministerio de Cultura de la Nación. Es moderada por Mishka Palacios de Caro y se transmite en livestream gracias a Carolina Ugarte (NODO-CCD).

La ArtJam, en definitiva, es un conjunto de voluntades y vocaciones que creen en la convergencia del activismo, la virtualidad y el arte. Mediante el diálogo y la vinculación permanente, llega entonces el momento más esperado de toda la jornada.

Por supuesto, la presentación de los prototipos es un éxito rotundo. Quienes escuchamos las presentaciones también tomamos un rol activo en ellas: confesamos qué nos calienta en un menti, compartimos testimonios anónimos de placer, escaneamos códigos QR por toda la habitación y jugamos a la Identitrivia. Todos los esfuerzos crecen y se potencian con la interacción del público, y los proyectos son aplaudidos con mucha emoción.

La jornada se cierra con un brindis entusiasta y esperanzador: cada vez somos más quienes nos juntamos para pensar y transformar nuestra realidad. La ArtJam, en esta tarde, es una herramienta de cambio, capaz de gestar de manera colectiva y consciente el futuro que imaginamos.

Por Zoe Ledesma