Free Britney: La justicia Patriarcal

A mediados de junio, Britney se dirigió a la Corte para hacer una declaración, después de dos años de guardar silencio: Pidió que terminara la tutela que su familia tiene sobre ella. Este acuerdo legal sentenciado en 2008 habilita a les tutores a tomar decisiones sobre la vida personal y profesional de Britney. Hace 13 años se tomó esta decisión porque, aparentemente, la cantante tenía problemas de salud mental y no era capaz de valerse por sí misma

El reciente movimiento #FreeBritney puso de manifiesto lo obvio:

¿Estamos segures de esto? ¿No será que su familia se aprovechó de la “alocada” vida que llevaba su hija en ese momento? Un estilo de vida que llevan muchísimas otras mujeres de la industria, que se muestran en fiestas, consumiendo drogas abiertamente o que tienen una vida sexual activa. ¿Por qué justo a Britney decidieron tratarla de loca? ¿No tendrá que ver que el padre ahora es poseedor de un patrimonio de 60 millones de dólares que logró a costa de su hija? 

En el pedido de finalización de la tutela Britney explicó cómo es su vida en un testimonio que duró 23 minutos:

·Comparó su vida con la de una trabajadora sexual: es explotada laboralmente y toda su ganancia se la quedan los explotadores con los que, además, es obligada a convivir. ·Denunció que no tiene derecho ni sobre su propio cuerpo: “Quería quitármelo (el DIU) para poder intentar tener otro bebé, pero este supuesto equipo no me permite ir al médico a hacerlo porque no quieren que tenga más hijos”. 

·Declaró que cuando la diagnosticaron con un problema de salud mental le daban litio, contra su voluntad, y que se sentía tan “embriagada que no podía mantener una conversación”. 

Hoy nos enteramos de que los jueces denegaron su pedido. A pesar de las múltiples declaraciones, Britney tiene que esperar hasta julio para volver a dirigirse a la corte. 

¿Cuántos años más van a privar a Britney de su libertad? ¿Cómo puede ser que el sistema de justicia nunca defienda a las mujeres? Porque sí, esto también es un problema de misoginia. De hecho, en el día de hoy, la justicia anuló la sentencia que cumplía Bill Cosby por abuso sexual. Medio centenar de mujeres había declarado abuso sexual bajo influencia de drogas, abuso de menores y conducta sexual inapropiada, pero parece que para la Corte Suprema de Pensilvania estas declaraciones estaban “contaminadas”. No eran legítimas, no eran suficientes. Este actor y comediante sí está libre, a pesar de las múltiples denuncias. ¿Y Britney qué? ¿Qué hizo para estar presa en su propia casa?

Pensemos en otros ejemplos: Kanye West, un cantante con trastorno bipolar que cada vez que hace una presentación pública muestra su inestabilidad psicológica goza de absoluta libertad sobre su ganancia, y puede tomar sus propias decisiones. Tommy Lee, alcohólico, golpeador, acusado por sus propios hijos, está libre y continúa con su carrera.
La industria musical está llena de hombres que hicieron de la locura o la violencia su bandera más exitosa con la que amasaron fortunas. Las mujeres no tenemos la misma suerte, además de Britney, podemos sumar a Lindsey Lohan o Amy Winehouse, las reventadas que pagaron por su inestabilidad.



La #reformajudicialeminista es urgente en todo el mundo.
El patriarcado no puede seguir defendiendo a hombres violentos y acusando a mujeres que quieren ser independientes, libres
¡Ya es hora de terminar con la caza de  brujas! Queremos una justicia que defienda a las mujeres y no que las obligue a revictimizarse. Queremos a Britney Libre.  #FreeBritney

Por Lala Sosa y Camila Miranda de Marzi

Arte: Van arce