La violencia machista no se encubre más

María Belén Ludueña se retiró de “Buenos Días América” debido al maltrato laboral de parte de Antonio Laje, y luego fueron muchas más las que se animaron a hablar y denunciar públicamente los maltratos que habían sufrido por parte del conductor.

Frente a esto, una de las respuestas de Laje fue “Me enojo cuando salen las cosas mal, no soy maltratador”, consideramos que estas respuestas no son válidas frente al maltrato sino que lo minimizan. Es necesario hacerse cargo, no hay justificativos tales como el aquí expresado, es nefasto que la violencia se tape y que tenga tanta gente que lo apoye.

Fue Fiorella Vitelli quien dijo: “Lo que me pasó a mí es que no me di cuenta cómo había empezado a naturalizar ciertas conductas de violencia. Eso es muy importante de tener en cuenta. Cuando echaban personal, compañeras me decían ‘cuidate, estate atenta’. Una no se empieza a dar cuenta o dice ‘debe ser así’ porque no conoce otra cosa. Es importante saber que cuando hay una situación de violencia laboral no es una sola la persona responsable. Capaz uno piensa que es la persona que está enfrente de cámara, pero no podría hacerlo si no hubiese toda una estructura atrás”. 

Quienes fueron víctimas de la violencia del periodista hablaron también del miedo, miedo porque estas situaciones se encubren, porque después personas como Laje siguen trabajando sin ninguna consecuencia y eso es algo que como sociedad debemos cambiar. 

En la televisión, lamentablemente, son situaciones que siempre se encubren; son muchas las mujeres que no denuncian por el miedo a quedarse sin trabajo y por el maltrato que se puede llegar a sufrir en otros medios. Maite Pistiner, quien también trabajó con Laje, afirmó: “Es difícil hablar de estos temas porque hay muchas cosas que en los medios no se dicen y se saben. No se dicen porque el que las dice después se queda sin trabajo, es así”. Entonces nos preguntamos: ¿por qué en el 2021 se siguen ocultando actos violentos? ¿Por qué se sigue defendiendo a hombres que están hace mucho en los medios de comunicación? La respuesta es para perpetuar el poder y seguir contribuyendo al sistema patriarcal en el que vivimos.

El periodista ofreció disculpas “si alguien se sintió maltratado”, por supuesto en condicional, sin hacerse cargo de la situación. ¿Por qué la víctima debe tomar esta disculpa que ni siquiera es honesta? Las palabras de Eugenia Morea, quien también trabajó con él, resultan claras: “El problema no éramos nosotras, el problema eras vos Laje, que me maltratabas delante de la gente, pero por WhatsApp me decías que estabas enamorado de mí. Violencia laboral y acoso sexual es la patología de este depredador psicópata”, y agregó: “7 años pensando que el problema era yo, 7 años guardándome lo que viví en America TV con Antonio Laje”. Es muy triste tener que leer tantos relatos, tantas mujeres que aguantaron el maltrato por años. Sandra Igelka, otra de las víctimas, expresó: “Llevaba diez años en América, coconducía, tenía una columna política. Creo que fue por mi ideología. Era un momento en el que el canal estaba virando su política editorial, pero está mal buscar la causa porque alguien te maltrata. Traté de armar otras cosas, hice otros programas y el tipo me iba sacando de todo. De las reuniones se iba pateando la puerta y diciéndome: ‘Vos eso no lo hacés’, ‘Vos estás loca’. Me costó terapia, enfermarme mal. Si me preguntás por qué no me fui, porque vivo de mi trabajo y porque los espacios son reducidos”. 

Si se preguntan ¿por qué tanto silencio? Porque el poder es asimétrico y hay ciertas figuras que parecen no poder ser tocadas, pero debemos luchar para bajar a estas personas que vemos diariamente en la televisión. El colectivo de Periodistas Argentinas, sin nombrarlo directamente, expuso el siguiente comunicado: “Exigimos que las empresas de comunicación cumplan con el marco legal vigente que tipifica y sanciona el maltrato laboral y pedimos que el Poder Ejecutivo reglamente en forma urgente la Ley de Equidad en Medios, que es la herramienta que garantiza la erradicación de estas conductas (…) En estos días se han conocido testimonios de colegas que dan cuenta de lo que venimos denunciando desde hace varios años, a través de las encuestas que realizamos entre nuestras más de 200 integrantes. Insultos, humillaciones, acosos, negación y ninguneo de la palabra, degradación o pérdida de puestos de trabajo al regresar de la licencia por maternidad constituyen, entre otras conductas inadmisibles, prácticas que forman parte del paradigma de producción de noticieros y programas de tevé, diarios, radios, portales web a lo largo y ancho de nuestro país, tanto en medios públicos como privados”.

Laje, no queremos verte ni escucharte en los medios de comunicación porque sos un maltratador y acosador, los actos violentos y abusivos no son de una persona exigente; como comunicador deberías poder distinguir que muchas palabras no son lo mismo y en consecuencia sus actos tampoco. La violencia machista no se encubre más. 

Por: Florencia C. Barba Lijerón