La crisis es de todes. Atraviesa a todas las edades y géneros posibles.
“Unicorn Store” está dirigida, escrita y protagonizada por una mujer. Y se nota. Cuando las historias son escritas por nosotras, sin que hablen por nosotras, la fórmula sucede, para mí es perfecta.
Una película que narra el momento que alguna vez atravesamos todas: soltar para que lo nuevo tenga lugar.
Esta es la historia de la frustración, en donde se ve, lo que el mundo nos devuelve nos golpea y tenemos dos caminos posibles: seguir escondidas bajo la cama (el sótano de la casa de los padres), o bien salir, con las herramientas que podemos inventar, y enfrentar al mundo de cara.
La película cuenta la historia de Kit, y su nombre parece accidental, pero enseguida nos remite a los chocolates, a la dulzura, al recreo, a lo sabroso. Una artista plástica de unos “treinti” abatida por el mundo que no le da lugar a su arte. Ella vive como hace 20 años atrás pero con las responsabilidades actuales. Un día recibe una misteriosa carta que la contagia de energía, que la empuja hacia delante, que ordena sus “patitos” y la encausa. Y entre idas y venidas y resistencia, esta aventura que es crecer, se convierte en un “face to face” con los padres, con las posibles parejas, con el mundo laboral y con la sociedad que se encargó de cargar nuestra mochila de piedras pesadas.
¿Por qué me gustó esta película? Porque el crecimiento es transformación. Y porque todes, alguna vez soñamos con lo imposible: tener nuestro propio unicornio.
¡La ven en NETFLIX!
Dirigida, coproducida y protagonizada por Brie Larson, con guion de Samantha McIntyre.
Por Sol Ávila.
