“Hay muchas construcciones de la pareja que son culturales, y la cultura afecta la concepción del deseo”

ENTREVISTA A ELIANA WASSERMANN
La conducta de los pájaros, Teatro Calibán, Martes 20:00hs.

Dos héroes, un intelectual y cientos de preguntas.
La conducta de los pájaros, escrita y dirigida por Norman Briski, propone un encuentro entre Rosa Luxemburgo, una de las revolucionarias más grandes de la historia, dirigente del movimiento socialista polaco, autodefinida en la frase “revolución o barbarie” y Manuel Ugarte, el político socialista argentino.
Su cruce ideológico está mediado por Litero, un personaje que se encarga de traerlos al presente, asumiendo que los revolucionarios se encontraron en congresos de la II Internacional Socialista.
Litero busca respuestas a un presente apagado, adicto a la permanente distracción de las redes sociales, los celulares, las tablets y todos los artefactos que van encegueciendo a la humanidad moderna.
Para encontrarlas, recurre a sus ídolos, esperando que sus palabras lo iluminen y le devuelvan las ganas de una nueva revolución.

Para conocer más acerca del mundo de Rosa Luxemburgo entrevistamos a Eliana Wassermann, la actriz feminista que dio vida al personaje.

AF: ¿En qué te identifica la lucha de Rosa?

EW: Diría en todo pero para eso debería conocer y saber cada una de sus palabras, pero puedo decirte con seguridad que me identifica la búsqueda de la igualdad, que no haya explotados y explotadores, osea es una igualdad real la que busca, no igualdad en términos de leyes, sino igualdad en términos materiales. Eso me identifica muchísimo. Ella no quería que la encasillaran en el feminismo únicamente, no es que no lo fuera sino que no quería que la encasillaran sólo en esa lucha porque entendía que era una contradicción secundaria, digamos. Pero bueno, ella no vivió después lo que muchas de sus compañeras advertían, que podía pasar que el patriarcado no se solucionara con el socialismo, que fue lo que termino pasando. Eso te lo enseña después la historia, en la que desafortunadamente a ella la matan. Quizás hoy tendría otras perspectivas, otro punto de vista.

AF: ¿Creés que estaría más de acuerdo con Ugarte?

EW: No. No en eso claramente no. El tema de que el feminismo es una cuestión secundaria y se iba a resolver con el socialismo no. Hay una pensadora que dice que el feminismo ya debe ser planetario, no internacionalista. Y también está Carla Alonsi y también está desarticulando esa manera de los países, de los límites geográficos, osea es mucho más anti civilizatorio en esos términos.

AF: ¿Y qué compartís con Ugarte y con Litero?

EW: A mi Ugarte me resulta simpático, como ahora me puede resultar simpática La Cámpora. Con Ugarte estoy al lado cuando el enemigo me une, como en este caso, pero sabemos por las experiencias vividas que no es suficiente, y que en definitiva no se está discutiendo el sistema capitalista o el neoliberalismo, y solo se quedan en esto, en un falso progresismo que es una de las maneras de manifestación del capitalismo. Eso no se toca, no lo tocaron los gobiernos progresistas anteriores, y no sé si habrá expectativas de cambiarla ahora, yo creo que no, porque estamos hablando del peronismo más tradicional el que estaría llegando.
Y después con respecto a Litero… le falta ser feminista, en el sentido de que le falta buscarse una manada, porque se quedó re atrás pensando en la soledad y en la neura de qué sabe qué. Desde la soledad no va a hacer nada. Pero bueno, su rol es más el de un intelectual, y eso también tiene su valor, la producción de intelectualidad, la crítica de esta sociedad.

AF: En la obra hay un momento en el que al amor pareciera alejar a Rosa de su lucha ¿vos creés que las mujeres todavía tenemos esa contradicción, que existe esa incompatibilidad entre amor e ideales?

EW: Primero me preguntaría que es el amor, pero la ternura con una persona no, no tiene por qué ser un obstáculo para la búsqueda del deseo y menos para la militancia, sino ¿qué otro cuerpo estas deseando que hace que sea un impedimento en tu lucha? A Rosa me parece que lo que la alejaba era lo que ella llamaba pulsiones de propiedad, esa clase de pareja única. A ella lo que la aleja de su compañero de militancia no es esa cosa pasional sino el lugar que él tenía de hablarle como un educador. Ella se lo dice en una carta y luego se separan, si no somos iguales, esto se termina.

Creo que hay algo de la apertura que da el feminismo, las charlas ESI que dan en los colegios, creo que si la hubiésemos tenido antes y, a partir de que ahora se tiene, otro va a ser el devenir de las relaciones amorosas afectivas, porque hay muchas construcciones de la pareja que son culturales, y la cultura afecta la concepción del deseo. Hay algo nuevo, por suerte, que ya están construyendo les jóvenes y les niñes que vendrán, con mayor libertad y menos moralina.

AF: ¿Qué recomendás para Agenda Permanente?

EW: El libro que me cambió es “Escupamos sobre Hegel” de Carla Lonzi, da mucha materia para pensar nuestra lucha hoy sobre la interrupción del embarazo, ella advierte que esa ley puede ser una herramienta patriarcal, incluso. Es durísimo. No sé si es el momento de pensarlo porque necesitamos sí o sí esa ley, pero a me dejo pensando muchísimo.

Por Lala Sosa