Intentamos hacer la nota telefónica. Mi celular deja de funcionar. Lo reseteo. —Buena metáfora para la vida— dice Loli —muchas cosas se solucionan reseteando.
Ya desde el inicio de la entrevista dan ganas de escucharla y hablar con ella por horas. Transmite la sensación de que no es una persona que habla porque sí, sino que busca encontrar la hondura aun en los diálogos más simples.
Desde el lanzamiento de su primer disco en 2008 hasta ahora, Loli ya lleva recorridos múltiples escenarios de Latinoamérica, estados Unidos y Europa. Fue ganadora de un premio Mtv y estuvo nominada a los premios Gardel en varias oportunidades.
Aun así, su búsqueda personal y profesional no se detuvo. Hace unos años (con la vuelta de Saturno en la cabeza) se dedicó a viajar en busca de una nueva identidad, una que no estuviera atravesada por las costumbres e identificaciones del lugar en el que nació. Su viaje al sudeste asiático terminó de formatearla y la animó a comenzar a echar raíces en tierra mexicana donde, además, también encontró el amor.
Con toda esta experiencia a cuestas, Loli lanza “Lo azul sobre mí” un disco minimalista que nos lleva a un viaje suave, guiado por la belleza de una voz creadora de universos. Fue grabado en Ciudad de México y Buenos Aires, con apenas un cuarteto de cuerdas y guitarra española, y toda la poesía que tanto la caracteriza.
Hablamos con ella sobre su último lanzamiento:
—En “Si algo se pierde en ese movimiento”,
uno de los temas de tu último disco,
decís “algo se configurará a tu favor y con el pelo al viento” ¿Sentís
que esa confianza natural es parte del crecimiento del feminismo o es parte de
un proceso personal?
— Sí. En un momento me di cuenta de
que, si bien no se entiende exactamente a quién le estoy hablando, le hablo a
una mujer que puedo ser yo o que puede llegar a ser mi mejor amiga a la que le
escribo un montón de canciones, porque ella es como la mujer a la que yo siento
que siempre tengo que proteger y por la que siempre tengo que velar, y en ese
sentido desde el feminismo sabemos que tenemos que velar por todas y es algo
natural, es algo que el feminismo nos despertó, que ya lo teníamos pero ahora
lo comprendemos. Entonces sí. En un
momento dije esto está hablando de algo más grande que nos está
atravesando a todas. Y lo estamos transitando dándonos cuenta de la magnitud
que tiene mientras lo transitamos ¿no?
—Leí que dijiste que hacías “música de
guitarra que se canta” ¿Crees que encasillar los géneros ya fue en todos los
sentidos? Al menos por afuera de la industria…
— Sí, ya re fue, al menos en mí. La
música ahora hay tanta mezcla de cosas que conviven que para mí ya las
categorías me parece que quedaron re chicas ¿no? Como ¿qué es pop? ¿qué es
folk? Y a mí siempre me ponen en unos lugares rarísimos, entonces yo ya empecé
a contestar eso “música de guitarra que se canta” y es como si estuviera
diciendo algo rarísimo, pero en realidad es re simple.
—Decís que tus influencias vienen del blues, del folclore, de la guitarra ¿A qué artistas podrías nombrar como influencias?
Es difícil porque a medida que fui creciendo y escuchando música, yo digo que tengo una cosa muy de esponja entonces por ahí tengo una conversación en la calle con alguien y eso me marca a fuego, así sea alguien que después no vuelvo a ver, entonces, en ese sentido puede que yo haya escuchado a un blusero viejo de estos del Delta del Mississippi y una vez vi un video y eso me re pegó y a eso le copié un gesto. No es que puedo decir que mis influencias son solamente las cosas que escuche mucho porque me gustaron, también son cosas que me transformaron que no necesariamente son parte de mi cotidiano.
— En todos tus discos hay muchas poesía ¿sos muy poemática? ¿lees poesía?
—Sí, me encanta leer poesía y me encanta intentar vivir todos los días como con el plug in de la poesía prendido, como que tenés dos opciones: vivir la vida así como es y ya, como “me voy a tomar el bondi, me subo, me bajo” o estar atenta a cualquier gesto poético, y yo hago ese ejercicio, estoy todo el tiempo tratando de pensarme de esa manera, de vivir en clave poética.
Leo bastante, me gusta mucho Fernando Pessoa y Frank Báez, un poeta dominicano. Estoy muy atenta a la poesía y sus efectos.
— Llevás un tiempo viviendo en México ¿Notás diferencias con Argentina en relación al espacio que se le da a la mujer en el arte?
— Creo que allá hay bastantes más figuras creadoras icónicas desde hace mucho tiempo, como por ejemplo Frida. Creo que a las mujeres creadoras allá se las legitimó desde antes y como que acá tenemos mucho cosas como “esta gran escritora que era la mujer de” o “un poeta que le firmaba las canciones a tal”. Allá creo que están más visibles las mujeres.
Obviamente desde lo social hay, como en todos lados machismo, y las mujeres son muy fuertes en la estructura familiar, siento que son un matriarcado pero que cuando se chocan con el resto de la sociedad pasa lo mismo que en todos lados. Son muy fuertes las mujeres allá.
—Desde Rubí decidiste editar de modo independiente ¿Cómo fue ese salto?
— Cuando me fui
de Sony era bastante más chica. En un primer momento sentí pánico, porque siempre
que te quedás sin una estructura estás en el aire y da miedo, pero usé eso para
tener más herramientas, dije “tengo que aprender a sacar fotos a filmar, a
grabar, a ser autosuficiente porque el día que se te cae una estructura sentís
que estas al horno”
Rubí tuvo mucho que ver con ese proceso signado por el terror de “voy a
fracasar un montón” y en este disco ya estoy un poco como de vuelta, ya vi que
no pasa nada, que se pueden hacer un montón de cosas por fuera de las
estructuras y está buenísimo.
Soy dueña de lo que yo hago y tomo todas las decisiones y me equivoco o triunfo
pero a mi nombre, y eso está re bueno.
—Además de música también sos artista plástica ¿Estás involucrada en el arte de tu disco?
—Sí, estoy ahí decidiendo todo, soy parte del proceso, trabaje con un súper fotógrafo, una súper fotógrafa, el video lo dirigió Hernán que es mi pareja. Estoy súper involucrada en todo el aspecto visual de este disco. Traté de que hubiera una cosa muy dirigida hacia un lugar. También un poco porque es una época terrible en la que si ponés mi nombre en Google salen fotos de cuando tenía 18 años, es re difícil tener control sobre la imagen, y también siento que hay algo de la espectacularidad ¿no? Como que todo tiene que ser medio espectacular y efectista desde lo visual y la tapa del disco es en blanco y negro, ponele (risas).
—¿A qué artistas recomendás tener en Agenda?
— Paula Maffia, Cande Zamar -que
este año también sacó disco-, Mariana
Michi. En México está Fer Casillas que estuvo nominada a un Grammy hace poco. A
mí me encanta ver a mis colegas haciendo su historia. Lucy Patané, que siempre fue
guitarrista y que de repente dio un paso al frente y sacó sus canciones. Marina
Fages. Miro alrededor y estamos rodeadas de chicas haciendo cosas increíbles.
Loli Molina se
presenta el próximo 14 de Diciembre en el Festival Grl Pwr en el Centro
Cultural Kónex, junto a Sarah Hebe, Julieta Venegas y Paula Maffia, entre otres
grandes artistes.
Por Lala Sosa.
