“El poder” (Naomi Alderman)
Esta novela, escrita por Naomi Alderman una reconocida discípula de Margaret Atwood, responde a la pregunta sobre ¿Qué pasaría si las mujeres desarrollaran el poder de hacer descargas eléctricas con sus manos, incluso hasta provocar la muerte de otros? Esta historia tiene una estructura de relato enmarcado y avanza de manera coral con cuatro voces estratégicas, tres mujeres y un varón, que a su vez se vinculan con cuatro estratos de poder: La política, el periodismo, la religión y las fuerzas armadas paramilitares.
“La energía siempre adquiere la misma forma: la de un árbol. De la raíz a la copa, el tronco central se va ramificando una y otra vez, alargando esos dedos cada vez más finos en busca de algo. La forma de la energía es el contorno de un ser vivo que se esfuerza por salir al exterior y envía sus zarcillos un poco más allá, y un poco más…Cuando el pueblo cambia, el palacio no puede aguantar”.
El principal mérito del libro es la creación de otro mundo posible al responder a esa pregunta ¿Qué pasaría si….? Lo hace al tomar una idea, el poder de las mujeres de realizar descargas eléctricas con las manos, y llevarla hasta el extremo. Con una muy buena estrategia de estructura narrativa, Naomi desarrolla la transformación de las estructuras de poder patriarcal a escala mundial poniendo la atención en cuatro personajes, y en cuatro ejes de poder, y consigue dejarnos frente a una pregunta: ¿La perversión de la opresión tiene que ver con el género y su construcción histórica o se juega en el modo de ejercer el poder como característica de la especie humana y cualquier diferencia es una excusa para oprimir a otre?
Otro elemento a destacar se refiere al género literario, hay quienes ubican a esta novela dentro de la ciencia ficción, sin embargo, si bien podría decirse que el tiempo del relato enmarcado es un posible futuro de nuestra era, durante todo el desarrollo de la novela el registro es realista con un solo elemento disonante y fantástico: las descargas eléctricas.
Una posible debilidad narrativa es que la preocupación por darle dinamismo a la historia devora la complejidad literaria, la riqueza del juego de los recursos literarios, la profundidad y riqueza de los personajes queda pendiente. En esta novela, la pluma de Alderman es vertiginosa, como si bosquejara las transformaciones y ese otro mundo posible “a mano alzada” y solo se preocupara por describir la primera capa de ese mundo y sus personajes, la de la acción. Lo que deja una sensación de universo que ha sido solo maquetado. Sin embargo, la visita al posible mundo de mujeres empoderadas de Alderman es altamente recomendable, aunque la promesa no sea un lugar cómodo, donde el alivio y horror se dosifican en partes iguales.
Mientras ustedes encienden la compu para encontrar la novela a buen precio, y nosotras seguimos ensayando fricciones de manos y buscando nuestra electricidad dormida para cambiar al mundo, les contamos que Naomi es también la autora de “Desobediencia”, otra de sus novelas que ya fue adaptada al cine. En el caso de querer probar algo de la autora antes de leerla, es una película recomendable. Incluso “El poder” está en lista de espera por Amazon Studios anunció la producción de la adaptación a la pantalla de “El poder” ¿No sería buenísimo probar la serie después de haber leído el libro?
Por Daniela Sánchez
