El amor a la revolución y la revolución del amor

Amor y anarquismo

Experiencias pioneras que pensaron y ejercieron la libertad sexual.

Laura Fernández Cordero,

 Siglo XXI Editores. 240 Pag.

¿Porque leer hoy los debates sobre las formas del amor libre de hace un siglo? ¿No descubrimos ya en 2015 que todo lo personal es político? ¿O fue en los 60 con la píldora y la quema de corpiños? No. “Amor y anarquismo” deja claro que nuestras abuelas libertarias desde 1880 sabían que la emancipación humana no tenía esperanza, si la libertad no alcanzaba también a las relaciones afectivas y sexuales. 

Quizás por eso, la autora decide investigar los debates sobre amor libre en los medios de prensa anarquista entre 1880 y 1930. Especialmente, analiza los discursos de las publicaciones dirigidas y escritas por mujeres, “Nuestra tribuna” y “La voz de la mujer” y, a la vez, las opiniones publicadas de las lectoras y las discusiones con “La protesta” y “La antorcha”, otras publicaciones de la época. Estos debates dan cuenta de las tensiones con los varones anarquistas, ya que revolucionar el amor era parte del debate sobre la emancipación de la mujer, la destrucción del matrimonio burgués y las relaciones de poder entre los sexos, que se hacían evidentes en las construcciones políticas cotidianas.

En este punto queda claro que discutían y escribían sobre el amor ¿Pero cómo lo practicaban? La respuesta aparece en el libro como “el amor en primera persona”, cuando se analizan experiencias individuales y colectivas de amor libre, desde el amor abierto entre Severino Di Giovanni y América Scarfó, hasta prácticas de comunidades como la de “Colonia Socialista Cecilia”.

¿Por qué proponemos leer “Amor y anarquismo”? Porque sin dejar de ser un trabajo de investigación riguroso, la lectura se hace al pulso de debates apasionados que pueden ser retomados hoy en la próxima cerveza compartida con amigas, en una reunión de militancia política y ¿por qué no, con nuestr@ compañer@ de cama? Pero, sobre todo, porque al pasar la última hoja del libro nos queda la sensación de que todo cambia mucho más lento de lo que parece, por lo menos lo importante. Porque hoy tampoco se puede hacer la revolución, sin revolucionar al amor.

Daniela Sánchez