“La virginidad no existe ni en la realidad ni como concepto”

Tati Español busca vulvanizarlo todo. Hablar del deseo, del placer de las personas con vulva.

“Todo sobre tu vulva” es una taller, una charla, un seminario de cinco horas, “que busca darnos las herramientas que durante siglos nos negaron, para armar nuestro propio y único modelo de sexualidad”.

Se podría comparar el taller “Todo sobre tu vulva” con el orgasmo, ambos como un momento de liberación absoluta, de egocentrismo, porque pensamos –en el taller- o gozamos–en lo sexual- de nuestro placer. Informa como intermediaria como divulvadora, la necesidad de que  se entienda a  la concha como la vulva, la vagina, la uretra, todo, porque si pensamos que la concha es únicamente la vagina estamos destinadas al fracaso.

-El deseo es una construcción sumamente individual. No hay algo que sea el deseo sino que cada une lo construye a su manera. Lo que más me preocupa es esa búsqueda de quien tiene más o menos deseo, todos somos personas deseantes.

-En relación al deseo, la masturbación femenina –aún hoy- no está naturalizada…

-Son muchas cosas, primero son muchos años de represión sobre nuestra sexualidad. La masturbación es la autonomía del placer, ahí es donde las masculinidades tiemblan.

-La masturbación, conocernos, explorarnos, ¿en qué ayuda la copa menstrual?

-Es la primer conexión, el primer conocimiento, es meternos los dedos, es tocarnos, es

entender que la menstruación no es algo sucio, ni tiene que ser algo ajeno, es nuestro primer paso a acercarnos a nosotras mismas, a explorarnos y comprender nuestro ciclo menstrual. Nuestro flujo es tan importante como la sangre, conectar todo el mes con lo que sale de nuestra vagina y encontrar nuestro patrón para entender lo que nos pasa a nivel emocional, cerebral, sexual.

-Se sigue asociando el placer o la búsqueda del mismo a la penetración, ¿por qué lo sexual sigue pasando por ese lugar?

-Lo sexual pasa mucho, acá en Argentina, por lo reproductivo, lo que se hace antes es

considerando un “juego” previo. El modelo que nos muestra como es el órgano clitorial surgió en los 70, son muchos años de que no exista el clítoris entonces no existe el placer externo. No hay información sobre eso, hay cosas sueltas que de a poco se van formando, pero por eso se sigue pensando en la penetración relacionada al placer porque no hay información, pero no es lo que a la mayoría de nosotras nos lleva al orgasmo. La penetración es una posibilidad más dentro de un encuentro sexual, es una opción.

-La información es escasa, o está distribuida, segmentada. Firmaste con Planeta el proyecto de un futuro libro…

-Sí, porque quiero que todas las personas nos sintamos normales. No nos enseñaron a hablar de nuestra masturbación, nuestro deseo, nuestro sexo, de cómo son nuestros genitales, de todos los tipos de vulva que pueden existir, o que si la penetración no nos daba placer algo estábamos haciendo mal, que sepamos que no estamos rotas. Por otro lado, la comprensión de que somos todos lo mismo, vulvas y penes, nuestros genitales son iguales solo que están distribuidos de distintas maneras, todos nos erectamos, nos mojamos, y en el medio de todo eso está la ridiculez de ¿qué es el género?, mi intención es visibilizar la intersexualidad, la prueba de que realmente somos lo mismo.

-Entonces, por eso la masturbación es un acto político, ¿no?

-Porque nos enseñaron que está mal, los que se masturbaban eran los varones, creo que es importante exteriorizar que nos masturbamos, sino las próximas generaciones van a seguir viniendo tan rotas como nosotras. Cuando nosotras lo naturalizamos, lo contamos, le damos una entidad que no estaba permitida. Tenemos la herramienta de que las próximas generaciones entiendan la masturbación como algo natural. Es político porque hasta que no sea algo natural, va a tener que ser algo que tengamos que expresar a los gritos.

-En relación a la intención que tenés con tu libro, y la actualidad en la que vivimos, qué es lo qué pasa con la orientación sexual y también el hecho de demostrar que todes somos lo mismo.

-Tengo mis contradicciones con ese tema, me resulta raro que alguien te pueda atraer por lo que tiene entre las piernas, te atrae la gente y punto. Espero que en algún momento deje de existir la orientación sexual, siento que es un péndulo: hoy tenemos que sacar todas las orientaciones del closet, para poder, finalmente poder ser solamente seres sexuales o seres asexuales. Nos conflictúa mucho ponernos tantas etiquetas. Pero primero hay que conocerlas mucho a todas y darlas a conocer, porque sino se las invisibiliza. En mi utopía de mundo, en algún momento llegaremos a que esto nos deje de importar tanto.

-Virginidad y penetración, es una de las cosas que tal vez tenga mayor carga histórica, ¿qué significa para vos?

-En sus primeros tiempos fue el origen de la pedofilia, la vulva hegemónica viene de ahí, la vulva rosa, sin pelos de una nena. Entonces para mí la virginidad no existe ni en la realidad ni como concepto. Virgen es una palabra que se refería a las mujeres que cuidaban a sus hijos solas en las antiguas culturas paganas, es la versión femenina de la virilidad. El catolicismo le dio todo este nuevo significado y este peso que tiene ahora, pero en su momento era una palabra poderosa. Con esto de la virginidad, se considera o se piensa que hay encuentro sexual cuando hay penetración, es lógico que pase porque es lo que nos enseñaron, pero nuestro primer encuentro sexual se tiene que relacionar al placer, si hubo o no penetración es absolutamente secundario, la penetración no tiene que entenderse como todo lo importante de la sexualidad. Si no hay placer y consenso no es un encuentro sexual, no se puede considerar una violación un encuentro sexual.

-En la pornografía convencional se sabe que hay maltrato y violaciones a las actrices, que en la Argentina la educación sexual, aunque haya una ley, es escasa, que muestran una hegemonía constante de los cuerpos, ¿qué genera este porno?

-Es un recurso. El convencional me parece un horror, el problema no es el porno sino que no tenemos educación sexual. En un lugar donde no hay educación sexual terminamos aprendiendo del porno y nunca muestra nuestro placer. Ese porno es destructivo, mientras que no le expliquemos a la juventud que lo consume es ficción, que el sexo no es así, los cuerpos no son así, las vulvas no son así. En el taller, muestro imágenes de vulvas reales, muchas del proyecto de Irini Iliopulu, porque sino nos quedamos con la vulva del porno. Los consultorios de lxs ginecólogxs deberían estar llenos del trabajo de ella, fotos que muestren la variedad, porque ¿qué es la vulva hegemónica?, es la vulva de una nena de ocho años. La cirugía estética más pedida en Argentina es la labioplastia y eso viene del porno. Existir, va a existir siempre, prohibirlo nunca va a traer algo positivo, pero creo que le hace falta una explicación y mucha educación sexual.

-¿Crees que el porno feminista viene a hacer un corte y un cambio?

-El porno feminista me parece una propuesta muy interesante –para tantos años de

falocentrismo-, no me gusta que se de eso de que sea solo para mujeres, porque por sobre todo que vean y llegue a varones cis, hetero, para que aprendan, también tenemos que aprender a pagar por contenido digital, estamos muy acostumbrados a que sea gratuito.

-El porno feminista, muestra diversidad de cuerpos, de vulvas, ¿se sale del odio al cuerpo?

-Es un laburo que vamos a hacer toda la vida, el primer paso está –actualmente- en lo que consumimos. El mundo te bombardea con imágenes de lo que “tenes que ser”, me parece que es algo que se puede mejorar un montón si elegimos lo que consumimos. En esto creo que ayuda mucho la masturbación porque es empezar a amarnos y conocer nuestro cuerpo.

Por Florencia C. Barba Lijerón.
Fotos: Inés Verdini