Frontera, borde, límite, otro. ¿Cómo se dice desde ese lugar? ¿Cómo se narra cuando lo que somos tiembla dentro nuestro?
Gloria Anzaldúa (1942-2004) fue una feminista, chicana, lesbiana, teórica queer, profesora, escritora, que desde todos esos lugares construyó ese no lugar que no es hallado en la sociedad, al que se le dice “La frontera”.
Borderlands/La frontera podría definirse como ensayo, poesía, mito, manifiesto, testimonio que le es propio, pero que de cierto modo ese “yo” también son otros yoes que se resignifican en la identificación. La obra atraviesa fronteras políticas, sociales, de género, de lengua, reflexiona sobre el lugar y el no lugar, sobre el género y el cuerpo, ese cuerpo situado en un determinado espacio de la sociedad.
La diversidad cultural es un tema conocido, pero que pocas veces se tiene en cuenta: se olvida. Y no porque el mundo sea un lugar igualitario sino porque los espacios de marginación siguen aumentando y ante eso impera la ignorancia; es frente a esa ignorancia e invisibilización que la frontera se convierte en un lugar de mutación constante que puede definirse como lugar político en el que muchas voces marginadas supieron que tenían agencia para generar transformaciones.
Español, inglés, tex-mex, chicano, pachuco, mexicano norteño, náhuatl… ¿Cómo construir identidad? ¿Cómo decirse? Estas preguntas ponen en evidencia que la universalidad heteronormativa, patriarcal, blanca y cis no es representativa de la sociedad y que nunca lo fue. Solo dejó, como diría Anzaldúa, una herida abierta.
La frontera expone con mayor evidencia aquello que es percibido como un otro. Desde el feminismo hay una resignificación ya que crea nuevos modos de existencia colectiva para todas las personas que habitan un espacio de frontera. Anzaldúa -ya en 1987- da cuenta de la necesidad de un feminismo más inclusivo que tenga por lucha la aceptación de la “diferencia”.
Este libro representa en carne propia la lucha contra el patriarcado, lo colonial, el machismo, el sexismo, la exclusión, las etiquetas constantes, el racismo, la homofobia, la xenofobia; una lucha que aún sigue presente.
Por: Florencia C. Barba Lijerón
Arte: Van Arce
