Teoría King Kong (Virginie Despentes)
“Escribo desde la fealdad, y para las feas, las viejas, las camioneras, las frígidas, las mal folladas, las infollables, las histéricas, las taradas, todas las excluidas del gran mercado de la buena chica.”
¿Por qué leerlo? Porque Teoría King Kong es uno de los libros clásicos de referencia pensado como un grito de réplica feminista y hecho ensayo en París en 2006. Despentes analiza desde su propia experiencia la prostitución, la violación, la represión del deseo, la maternidad y la pornografía, para aguijonear certezas y desequilibrar cimientos patriarcales.
¿Por qué está buenísimo? Es intenso y corto. Tiene un tono más cercano a la autoentrevista que al ensayo y, claramente, no es un texto académico. Decide tratar temas delicados como la prostitución eventual y la pornografía sin morbo ni lugares comunes y deja, al paso, una paleta colorida de preguntas para el debate poslectura, como por ejemplo, que lo que no se les perdona a las mujeres en estos casos es la autonomía sobre sus cuerpos y sobre el lucro que generan, con lo que trae a primer plano el debate sobre regulación de la prostitución y abolicionismo. Al escribirlo desde su propia experiencia, es autora y personaje, y el sesgo que eso implica es compensado por el efecto de cercanía que produce y por la fuerza de identificación que le da esa estrategia narrativa.
¿Que no está tan bueno? El libro está escrito desde una voz individual, no colectiva, ni organizada, ni decolonial y, a pesar de que señala al capitalismo como parte del problema, no consigue salir de la trampa del individualismo y al abordar temas como la prostitución, hace que la desigualdad estructural de raza y clase se desdibuje, y que la perspectiva de análisis solo sea la de una mujer blanca que, aunque Punky, vive en un país del norte. ¿Esto le quita valor? De ninguna manera, pero si le resta complejidad. Por ejemplo, al hablar de prostitución y revalorizar la autonomía de la mujer sobre su propio cuerpo, Despentes solo habla de prostitución independiente y eventual, que es la excepción, no la regla, y apunta a un enemigo fácil, la moral burguesa e invisibiliza que el capitalismo ha transformado la explotación sexual en un negocio multimillonario, que nada tiene que ver con la emancipación femenina o feminizada.
Teoría
King Kong responde
a la violencia, y a la opresión con una réplica que se hace grito y
resistencia cotidiana, aporta análisis para desarmar certezas tan
cuestionables como opresivas, para repensar temas complejos, con un
estilo dinámico que no le quita profundidad. Aunque lo hace siempre
desde una perspectiva individual, deja muchas preguntas valiosas en
el camino que pueden ser retomadas en espacios de debate colectivos,
en esos aquelarres que nos recuerdan que la revolución de género
será colectiva y variopinta, o no será.
Daniela Verónica Sánchez
Link del libro disponible en la web, click acá
