“Abrazar el cambio”

El reiki es una técnica de imposición de manos donde se trabaja con energía universal en el cuerpo de otras personas, es intenso y agradable. Surge desde sus inicios como un regalo de sanación para mejorar desde la luz; este proceso curativo no puede dañarnos, aunque muchas veces para sanar hay que atravesar sombras internas. Hacer un trabajo introspectivo nos permite sentir todo este movimiento aunque no es automático, es poder generar cambios de raíz.

Agustina Vidal funciona como una especie de cable que conduce esa energía que  somos nosotros, la naturaleza y son las cosas.

No todo tiene que ver con lo que podemos ver o tocar, es también conectarnos con nuestra creencia. Y para eso tenemos que abrazar el cambio, permitirnos transitarlo. En los procesos hay mucha auto exigencia, ¿Y cuándo está el descanso? A veces te lo pide tu cuerpo pero la idea es que no te lo pida y podamos disfrutarnos. Tendría que haber una complementación de la medicina moderna como la conocemos y la medicina holística, no las veo como terapias alternativas, es algo que debería estar unido. En relación a este contexto nos olvidamos mucho de lo importante que es conectar con nuestra energía y con nosotros mismos. Inevitablemente ahora casi que nos vemos obligados y obligadas a enfrentarnos a nosotros mismos, me parece que es un momento para permitirnos mirar hacia adentro: qué no gusta, qué podemos transitar, qué procesar, qué perdonar, sanar. Hay mucho por sanar por eso estamos dónde estamos hoy, sea con reiki o con cualquier otra terapia holística o meditación, es un llamado para hacerlo. Nos tenemos que empezar a priorizar como seres energéticos más allá de un cuerpo físico, para poder cambiar la vibración.

¿Y cómo incorporamos ese cambio?, ¿Cómo lo abrazamos?

Es muy común que seamos permeables a recibir energías que no están buenas y no tiene que ser necesariamente algo negativo, pero somos seres humanos que pasamos cosas y esa energía se transmite, y si uno está sensible tiende a captarla más y eso ingresa a nuestro campo energético. Una buena manera de trabajarlo es con reiki, porque enseña varios símbolos de protección y también con muchas terapias holísticas para centrarnos en nosotros y preguntarnos qué nos pasa. Porque esa energía extraña no sabe qué hace ahí y nos carga, necesitamos retomar nuestra energía personal para que eso externo se vaya. Es hacer para sentirnos mejor, hay magia en algo tan simple como tomarse el día para uno mismo. Por mucho tiempo estuvo la prohibición de conectar con ese placer y creo que permitirnos eso es encontrarnos.

En este encontrarnos, está también un proceso actual de construcción y deconstrucción constante.

Creo que hablan un poco de lo mismo, la deconstrucción habla de soltar esquemas y mandatos que ya estaban muy armados y presentes en el inconsciente colectivo, permite mirar afuera del molde, cuestionarse, preguntarse y de ese modo también te estás construyendo.

Cuando miramos afuera del molde aparece el lugar de que las mujeres somos poderosas.

Bueno, la historia de las brujas es de mujeres empoderadas que disfrutaban de su cuerpo, su sexualidad, de su vida y se tendió a censurar todo eso. Creo que este hoy nos permite volver a ser esas personas, y fue algo con lo que fui conectando este tiempo, el feminismo me ayudó a preguntarme estas cosas para reencontrarnos con nosotros, con el placer, con el deseo, con lo que nos gusta.

En tu vida se conecta el reiki, el veganismo y el feminismo.

Creo que básicamente todo desde lo holístico, se trata de poner al servicio algo que amo y disfruto, poder ayudar a conectar desde lo emocional y desde la energía. El veganismo también está relacionado, no digo que todos los reikistas tengan que ser veganos, pero creo que hablan un mismo lenguaje el ser compasivos y conectarnos con nuestras emociones y con las emociones del resto.  Ser vegano es preguntarnos si realmente tenemos ganas de ingerir violencia o si se puede buscar una vuelta más empática y compasiva para consumir. Ser vegana es comunicar una forma de vida, me parece que si todos lográramos ser veganos cambiarían muchas cosas, desde nuestra salud, desde el medio ambiente, y como influye al resto. Es desde acá que veo que el feminismo y antiespecismo en conjunto, desde mi lado no puede haber solo feminismo desde lo humano. Nosotros conectamos con animales de poder que se presentan en nuestra vida en diversas situaciones, que nos acompañan o nos dan un mensaje sobre algo que tengamos que trabajar o transitar para poder potenciarnos, cuando miras hacia atrás muchas cosas tienen sentido.

¿Qué recomendás tener en Agenda Permanente?

Que no nos olvidemos de conectar con nosotros.

Por Florencia Barba Lijerón
Arte: Van Arce