El dilema de las redes sociales: por qué son tan adictivas

Si alguna vez pensaste que el celular te escucha y tira publicidades sobre objetos que acabas de nombrar o te preguntas por qué estás horas y horas en las redes, El dilema de las redes sociales es el documental ideal para entender por qué son tan adictivas, tanto como las drogas, ya que se manifiestan en el mismo área cerebral. 

Este documental consiste en varias entrevistas de profesionales que trabajaron en Google, Instagram, y Twitter entre otras y que por motivos éticos decidieron renunciar. Todas las voces expresan la preocupación por el efecto que tienen las redes en la sociedad. Las personas que trabajaban para mejorar la calidad, el diseño o la comodidad del usuarie, terminaron dándose cuenta que estaban manipulando el cerebro de la gente para generarles una necesidad constante de estar en línea. No solo lo dicen frente a la cámara, sino que por primera vez se muestra cómo opera la parte interna de una aplicación: qué te muestra, por qué, en qué orden, en qué horario.

Hay todo un entramado de algoritmos y personas que se dedican a generar que los colores, iconos, palabras y publicaciones nos inviten a quedarnos un rato más. Cada click que damos es información que las aplicaciones usan para saber más de nosotres y mientras más nos conocen más fácil es mostrarnos cosas de nuestro interés. 

El dilema de las redes sociales juega con una maravillosa arma de doble filo: por un lado asusta la cantidad de información que almacena la “nube” y usa para persuadirnos; por el otro, es maravilloso que la inteligencia artificial se haya desarrollado de forma tan masiva logrando que se pueda predecir qué contenido es mejor para cada persona. ¿Cuántas películas te gustaron porque Netflix las recomendó basándose en tus gustos? ¿Cuánta ropa encontraste porque apareció en el explorer de Instagram

Un documental que sirve para conocer el detrás del telón de las redes sociales y al mismo tiempo plantear preguntas e inquietudes que son necesarias  para repensar por qué le destinamos tanto tiempo al celular. Nos vuelve mucho más conscientes provocando una sensación de incomodidad frente a la idea de que quizá las máquinas ya nos están gobernando, y lo hacen tan bien que ni siquiera nos damos cuenta.

Por Camila Miranda De Marzi

Arte: Matilde Néspolo