Nadie vive tan cerca de nadie

Nadie vive tan cerca de nadie es el primer libro de cuentos de Tamara Tenenbaum, filósofa, escritora y periodista argentina. El título parece anticipar de qué va, pero al empezar a leer sorprende una voz fresca, que desde la primera oración, sumerge al lectore en la historia. No hay tiempo ni de pensar: en la primera página ya queremos saberlo todo. Un hambre de lectura crece. Pero así como se entra al cuento, se sale. Como coser sin anestesia, sin previo aviso, el relato termina. ¿Qué pasó entonces con el adolescente que está enamorado de su profesora de canto y con la chica que lleva a su novio a un hospital luego de un accidente sexual? ¿y con el que drogado se mete en la bañadera para depilarse?  

Los cuentos se construyen desde una oralidad porteña que se instala en el barrio de Once y muchas veces viaja hasta el conurbano. Les protagonistes hablan, cuentan una historia a alguien que en general no aparece en escena, que le lectore no sabe quien és (y al final tampoco importa). Esas voces nos hacen partícipes de pequeños momentos de su vida: encontrar muerta a su mamá, estar embarazada y no tener noticias del padre, coger con el novio que está por casarse; anécdotas que todes hemos escuchado, que alguien cercano vivió en algún momento. Por esa cotidianeidad las voces que leemos parecen estar cerca nuestro, contarnos cosas. Lo que se narra muchas veces son las reflexiones de le protagonista y vemos cómo reacciona en situaciones aparentemente comunes. Pero en el final le lectore queda desorientade. ¿Qué acaba de contar el personaje? ¿Qué quiso decir? ¿Qué le pasó? Y no es porque no hayamos entendido sino que la conclusión o clímax no reside en el final de la historia; muchas veces está en el comienzo o desperdigado por las páginas. “Lo que importa ya pasó”. Ese es el sentimiento creciente: lo que deja pensando. El foco no es cómo se resuelve una situación, sino otra cosa… habrá que releer o mejor aún, pensar. 

Una idea, un concepto, una frase, incluso un personaje; los cuentos elaborados por Tamara crean un sentimiento inquietante, como si un algo fuera de lugar estuviese subyugado bajo las palabras engañosas que parecen simples, pero no lo son. Nadie transita inadvertido las doscientas veintiún páginas, nadie sale ileso. Un libro que interpela, incomoda e invita a la reflexión sobre la forma de vincularnos hoy en día. 

Por Camila Miranda De Marzi
Arte: Van Arce