Médico de Entre Ríos podrá volver a ejercer después de obligar a parir a una jóven de 19 años

En el 2019, el Ministerio de Salud de Entre Ríos, condenaba a Leandro Rodriguez Lastra por negarse a realizar una interrupción voluntaria del embarazo (ILE) y obligar a una adolescente a seguir con la gestación producto de una violación intrafamiliar ocurrida en 2017.  El médico, pro vida y anti derechos, fue condenado a un año y dos meses de prisión; y a cuatro años y dos meses de inhabilitación para ejercer cargos públicos.

En el año 2020, se realizó una carta abierta en la que 90 organizaciones, funcionaries y asambleas, acusaban que el ginecólogo Rodriguez Lastra todavía estaba habilitado para seguir atendiendo pacientes. En ese momento, el Ministerio de Salud provincial determinó que debía “abstenerse de ejercer la medicina y cerrar su consultorio”. Sin embargo, el 12 de febrero del 2021 salió la resolución 416/21 del mismo ministerio que lo habilitaba a volver a ejercer como médico, con una matrícula renovada hasta el año 2025. El restablecimiento de la matrícula de Rodriguez Lastra, además de ser de un descaro y total falta de respeto hacia la joven obligada a parir, “atenta contra los derechos de todas las mujeres y personas gestantes de Entre Ríos”.

Distintas organizaciones y campañas que luchan por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito de Entre Ríos le pidieron al gobernador Gustavo Bordet que remueva definitivamente a Rodriguez Lastra de su cargo médico. Reclamaron también que es importante “fortalecer el sistema de salud con perspectiva de género y respetar y acompañar las decisiones” ya que “las mujeres y personas gestantes más pobres son las que quedan a merced de un inescrupuloso” como Rodriguez Lastra.

Leandro Rodríguez Lastra obligó a un joven a parir luego de haber sufrido una violación. Se negó a ejercer la ILE que es un derecho para toda persona gestante. Decidió por una mujer que ya había tomado otra decisión para su cuerpo y su vida. Y ahora el Ministerio de Salud de Entre Ríos lo avala y le permite repetir este accionar. La justicia de Entre Ríos es cómplice.

Por Camila Miranda De Marzi