Femicidio en Villa La Angostura

Sí, otro femicidio. Sí, mataron a otra mujer. La asesinaron en pleno centro de la ciudad, en Villa La Angostura, a las diez de la noche, delante de turistas y locales, a plena luz, pleno verano, plena diversión, plenas vacaciones.

La corrió con un cuchillo en la mano mientras ella gritaba por su vida y pedía ayuda a las personas que se encontraban en el lugar, quienes no tuvieron tiempo de reaccionar. Fue entonces que el asesino de 33 años, de nombre Juan Bautista Quintriqueo, la superó en velocidad y allí la mató, le quitó la vida a una joven de 21 años, una joven que tenía una nena que se quedó sin su mamá.

 Guadalupe había sufrido violencia de género por parte del asesino, a quien había denunciado tres veces y a quien la justicia había dispuesto una perimetral. Aún así, a Guadalupe no llegaron a darle el botón antipánico.

Una de las testigos contó que:  “La chica corría desesperada, se los veía cansados, como que venían corriendo desde la plaza” y “el tipo le clavó el cuchillo en el medio del esternón, fue terrible. La chica estaba quieta. El tipo amenazaba con el cuchillo a quienes trataban de frenarlo”.
Luego esa misma mujer fue junto a su familia a dar aviso a la policía mientras el femicida cruzaba corriendo por el paseo de los Artesanos.

Varios testigos intentaron detenerlo, incluso llegó a herir a uno y luego escapó e intentó suicidarse con el mismo arma con el que asesinó a Agustina. Finalmente fue apresado.

En Villa La Angostura, la institución de la Comisaría de la Mujer fue rechazada por siete concejales en el gobierno anterior. Según lugareños, ninguna de las autoridades apareció públicamente durante la marcha y la “pueblada” que se organizó frente a la comisaría, nadie habló por este crimen.

Una víctima más. Otro femicidio que podría haberse evitado si la justicia hubiera actuado correctamente.
¿Qué están esperando?

Por Claire Chanvillard y Lala Sosa